4 comentarios

La memoria culinaria como una forma de sanación

curruchente dulce merida andes veenzolanos
La chef y biólogo merideña Valentina Inglessis retoma nuestra sección Memorias a la carta y explora la forma como sus recuerdos de infancia, sus menús y sus comensales se unen en una experiencia transformadora

Muchas son las terapias curativas que se fundamentan en buscar en el pasado, en los ancestros, elementos de comprensión para liberarse y para sanar. Cabe preguntarnos entonces: si buscamos nuestros ancestros en la cocina, nuestros orígenes, nuestra herencia familiar y los traemos a nuestro presente ¿podríamos con ello sanar? Más aún ¿podría ser fuente de curación para otros?

He tenido varias experiencias que apuntan a dar una respuesta positiva a esta interrogante. Mencionaré dos: una, fue hace unos años, en honor a mi abuelo Peter Inglessis (de Grecia) cuando preparé un menú griego. El comedor ambientado con música griega, fotos de mi abuelo, mi brigada bailando Zorba el Griego y toda una explicación de que ese día mi abuelo estaría celebrando su cumpleaños. El ambiente del comedor se inundó de alegría y de amistad, los clientes bailaron y cantaron, comieron y se sintieron alegres.

Otra, ocurrió este último jueves de enero de 2016. Los jueves en mi comedor suelo encender los anafres. El origen de esta actividad, es, que un día paseando por las calles de Mérida, vi en una tienda unos anafres que me recordaron muchísimo a mi abuela Hilda Varela, la esposa de Peter. No dudé ni un momento en tenerlos y comenzar a trabajar con ellos.

Ese día específicamente diseñé un menú pensando en ella y en los gratos momentos que pasaba de niña en su casa en Lagunillas. Ella sabía que me encantaba la carne asada y siempre me consentía encendiendo su anafrito en el patio trasero. Para mí era un ritual mágico, para ella también. Solía acompañar la carne con ensalada rallada de repollo, el cual recuerdo perfectamente que dejaba encurtir ligeramente en vinagre “para matar los parásitos” y con plátano hervido o yuca. Algunas tardes preparaba currunchete, postre típico de los Andes a base de melao de papelón, especias, pan seco y queso, preferiblemente ahumado.

Pues entonces me animé a preparar una sopa de repollo morado y repollo blanco. Al repollo morado le coloqué un punto de vinagre, buscando rememorar el sabor, pero también por conocimiento de causa, que el medio ácido ayuda a conservar el color de ésta col cuando se cocina. La sopa la decoré con pétalos de rosa bebé, un homenaje al lindo jardín de rosas que tenía la abuela Hilda, quien también fue muy buena horticultora.

cabbage soup

Una carne adobada con sabores que plenan mi memoria: ajo, cebollín, ají dulce, orégano y comino, que al entrar en contacto con la rejilla del anafre desprende un olor que solo puedo describir como un olor de mi niñez. Una ensalada de plátano verde rallado y por supuesto un currunchete.

grilled steak venezuelan

Las buenas vibraciones de cocinar junto a mi ancestro no tardaron en llegar: un comensal me trajo un lindo ramo de flores, la vecina de al lado por primera vez se animó a visitar mi comedor, Valentina Quintero me llamó desde su programa para conversar sobre el menú, unas jóvenes locutoras vinieron a comer y a invitarme a su programa y una asidua comensal estaba tan emocionada que me dijo: “Valentina, esto estuvo tan bueno como un orgasmo“.

plantain salad

Uno entonces se pregunta: ¿cómo algo tan sencillo pudo causar estos efectos? Quizás la respuesta está en que cociné honrando la memoria gustativa, olfativa, visual, emocional y espiritual. Cociné recordando momentos en los que fui feliz, momentos en donde me sentí querida y atendida, recordando la casa en donde soñé y jugué, hice travesuras y lloré.

Cuando llegó la noche, conmovida, lloré de emoción. Cuando se cocina desde la sangre, desde la herencia, te sientes alegre y ese hecho en sí mismo ya es liberador y sanador y mejor aún, se transmite a quien recibe los alimentos y muy probablemente las ondas de ese momento aún estén resonando en algún lugar del universo.

Anuncios

4 comentarios el “La memoria culinaria como una forma de sanación

  1. Los sabores, olores y texturas de lo que comimos en nuestra infancia los conservamos en un lugar especial de nuestros recuerdos. Sabores como la mazamorra de maíz tierno de mi abuela, olores como el de el eneldo sembrado en el patio de mi tía abuela “Mencha” o texturas como las de unas torticas de harina de maíz con queso que le agregaba mi madre a una sopa, son marcas imborrables en mi memoria gastronómica. Cosas tan sencillas pero que significan tanto para cualquier ser humano. Cada vez que los recuerdo siento que un trozo de mi alma da un gran paso hacia la salvación eterna. Gracias a Valentina Inglessis por ese hermoso texto y a Jesus por compartirlo.

  2. Como por asociación esta lectura me conectó con mi papá, desde que yo tenía 5 años, me pedía lo acompañara a cocinar Borch, Mousaká, o cualquier cosa que saliera de nuestra variopinta biblioteca. Gracias Valentina Inglessis.

  3. Este articulo hace ke me identifique con los recierdos…con la infancia…con mis abuelas mi madre…a los olores de los mercados que visitaba con mi abuela materna y mi madre cada dia de compras…cada evento o fecha especial porque en ese lugar magico se encierran todos los olores de la vida…de los recuerdos..de la infancia y de la vida…todo esto sana el alma y hace que nos sintamos vivos y formando parte de todo eso tan especial que forma parte de los fogones del hogar de nuestras raices que nada ni nadie nos lo podra quitar porque eso esta muy dentro de nosotros…muchas gracias desde el corazon y el recuerdo gastronomico Maria Cristina Inglessis

  4. Me encantó tu artículo Valentina lleno de acciones y palabras que ya poco se utilizan: anafre !hermoso!, currunchete, no lo había oído nunca pero contiene todo lo que me gusta. Zorba el griego, la música y la danza que alegran el corazón. Gracias, gracias. Haydée

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: