4 comentarios

Una historia de 11 años, Junot Díaz

Una historia de 11 años, Junot Díaz

El genial escritor dominicano nacionalizado estadounidense, cuenta cómo desarrolló su aclamada novela The Brief Wondrous Life of Oscar Wao

La novela que acabo de terminar, que me llevó once años escribir y que será publicada en septiembre por Penguin Putnam y en el 2008 por Random House Mondadori, empezó con un fracaso. No intenté escribir The Brief Wondrous Life of Oscar Wao (así se llama mi novela). Lo que yo quería escribir era Akira (el clásico de dibujos animados) del tercer mundo y durante un par de años eso fue lo que hice: tratar de escribir un libro que como un idiota me empeñaba en llamar The Secret History.

Era una novela acerca de la destrucción de Nueva York por un psíquico terrorista y las terribles consecuencias de ese Apocalipsis. Entonces pensaba que se trataba de una idea estupenda, pero la verdad es que nunca llegué a tener la sartén por el mango… durante tres años seguidos escribí todos los días, siete horas al día, produje cientos de páginas pero ninguna era buena… Quizá todavía estaría escribiendo esa horrible novela hoy… pero ocurrió el 11/S. Recuerdo estar de pie en medio del puente George Washington mirando las columnas de humo subir desde el centro de Nueva York, era un espectáculo nunca visto y yo pensaba: nada volverá a ser igual, nada volverá a ser igual. Y nada fue igual.

Estados Unidos se convirtió en el monstruo que, de alguna manera, todos sabíamos que era. Bombardeó, invadió, destruyó su propia democracia, y se volvió contra su propia sangre: los inmigrantes. En lo que a mí y a mi pequeño mundo respecta: el 11/S puso punto final a mi estúpida novela. Nada de lo que había imaginado en mi futuro ficticio se aproximaba siquiera a la locura, la crueldad y la estupidez de lo que estaba sucediendo en el mundo real. La vida real me había superado. Y esto era todo. The Secret History, mi ambiciosa novela, había muerto. Todavía tengo trozos de esa novela en alguna parte en mi apartamento y es absurdo ver, cuando miramos series como Héroes en la televisión, cómo son de comunes nuestros sueños apocalípticos (en ese relato, también, un superhombre mata a Nueva York). Pero la creación de arte es algo misterioso. Quizá yo hubiera terminado The Secret History si hubiera sido más fuerte y más listo y no me hubiera cagado de miedo. Mi problema depresivo tampoco ayudaba mucho (si usted hubiera crecido en una familia como la mía también se habría deprimido).

Pero la salvación nos llega por diversos caminos. Cuando estaba intentando escribir The Secret History, me otorgaron una beca Guggenheim (¡gracias Simón!) y viví un año en México, d.f. tratando de escribir, tratando de mejorar mi español. Y me enamoré de la que pensé (y todavía pienso) era una de las ciudades más maravillosas del mundo. Vivía junto a mi amigo el escritor Francisco Goldman y compartimos unas aventuras maravillosas, pasamos muchas noches metiéndonos en líos en el maloso Distrito Federal. En el día escribía y escribía y odiaba cada minuto que pasaba y en las noches bailaba, bebía y era feliz. Como vivir dos vidas en una. En fin, una vez después de una noche de rumba me encontré en la casa de un amigo escuchando música y hablando mierda cuando por casualidad agarré una copia de La importancia de llamarse Ernesto y pronuncié el nombre de Oscar Wilde en dominicano y lo que salió fue Óscar Wao. Me lo repetí como diez veces mentalmente: Óscar Wao, Óscar Wao, Óscar Wao. Un chiste estúpido, pero el nombre se me quedó grabado en la mente, y en la noche cuando estaba echado en la cama pensando en la chica de la que estaba enamorado, una fresita cuya familia era de Cancún, tuve la visión de un pobre nerd negro y jodido del gueto llamado Óscar Wao, el tipo de nerd del gueto que habría sido yo si no me hubieran “descubierto” las chicas el primer año de high school. Recuerdo haber escrito la primera parte de la historia de Óscar en unas pocas semanas. Pensé que era un relato, nada más. Cuando terminé regresé a sufrir con The Secret History. Pero Óscar seguía rondando en mi cabeza. Permaneció allí casi dos años, como al lado, esperaba que me diera cuenta de que mi otra novela se había terminado y cuando estaba al borde de la desesperación, sin saber qué hacer conmigo mismo, Óscar saltó de la sombra y de repente me di cuenta de que podía escribir una novela entera acerca de un chico dominicano que no conquista a las chicas, que no puede bailar, que es el opuesto de todos los estereotipos que tenemos los dominicanos de lo que son “nuestros hombres”. Óscar no iba a ser el caribeño sexy por el que la industria del turismo vive y muere. Me di cuenta de que podía escribir acerca de este chico nerd que vive obsesionado por la historia y por las chicas, que sólo es bueno para la fantasía y para la ciencia ficción y que sin embargo (trágica, cómicamente) pertenece a una comunidad y a una cultura que propiamente no se enloquece por los nerd de color ni por sus intereses.

Entonces lo hice. Escribí la novela de Óscar. Me llevó siete años y muchas lágrimas pero ahora está terminada y no puedo imaginarme de dónde saqué la fuerza para superar una novela fallida y lograr terminar otra. Todavía sueño que estoy en México, d.f. y es de noche y estoy hablando de la novela y allí frente a mí en el estante está el libro de Óscar Wilde. Mi mano se estira para agarrarlo pero alguien me pregunta algo y no llego a tocarlo y nunca escribo la novela. No tienen idea lo aliviado que me siento al despertar. A veces estoy tan aliviado que las lágrimas me saltan a los ojos.

Entonces la lección es: atención a los libros que se encuentra, pueden salvarle la vida. (vía Pie de página)

4 comentarios el “Una historia de 11 años, Junot Díaz

  1. […] de la Universidad de Ghent, Bélgica responden sobre algunas de las obras que han registrado los trágicos sucesos del atentado a las Torres Gemelas de la ciudad de Nueva York en […]

  2. […] escritora británica, una de las principales novelistas jóvenes de la actualidad, ofrece esta reflexión para los amantes del oficio de la escritura No.1 En tu […]

  3. […] pasa en este nuevo cine adulto, es una nueva oferta, un nuevo estilo innovador y fresco. Más que contar una historia del principio al fin, me gusta construir un contexto, saber por qué los personajes tienen sexo. Las mujeres suelen ser […]

  4. […] No. 2 Protagonista de la historia. Su primera misión fue participar del bloqueo a Cuba durante la Crisis de los Misiles del año ’62. Además, ha estado en Vietnam y fue enviado al Medio Oriente como parte de la respuesta de los Estados Unidos al ataque del 11 de septiembre de 2001 a la ciudad de Nueva York. […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

A %d blogueros les gusta esto: