2 comentarios

5 rasgos del cómic erótico

5 rasgos del cómic erótico

En su Enciclopedia Erótica del Cómic, Luis Gasca y Román Gubern perfilan este género tan interesante y que cada vez tiene más lectores

No. 1 Fundamentalmente masculino. Como la novela erótica es cosa de hombres. Es verdad que eso se está acabando y cada vez hay más mujeres dibujantes. Existe la teoría de que el hombre es un animal más visual y la mujer es más táctil, olfativa… Eso es lo que dicen los antropólogos y lo relacionan con los hombres primitivos cazadores y las tareas que hacían las mujeres. Tal vez por eso, el erotismo visual es más enfático en el caso de los hombres.

No. 2 Mujeres dibujantes. Hay mujeres, como Laura Pérez Vernetti, y hay otras que firman con seudónimos masculinos para protegerse, “que no piensen que soy una guarra”. La mujer es más el rito y la liturgia, es menos brutal, menos directa y mucho menos violenta. Su sexualidad es más sofisticada. Las diferencias corresponden a los roles atávicos, la del hombre, al macho alfa en las tribus de gorilas y chimpancés.

No. 3 Hitos en el tiempo. El año 68, que es la época libertaria. Haz el amor y no la guerra. Luego vino, en los setenta, una reacción en contra de aquello y varios países intentaron prohibir el porno en el cine. La Constitución italiana todavía defiende el derecho a censurar en nombre del “sentido común del pudor”. Pero era como intentar poner vallas al campo, un forcejeo que intentaba frenar el despelote, el liberalismo sexual. Ahora ya no es tan transgresor, aunque Cátedra, que ha editado este libro, pensó cómo debería venderse. Porque todavía hay dudas para lo comercial con lo moral.

No. 4 Países y autores. Francia y Alemania, porque son los países más permisivos en expresión erótica. Los menos son la triste Grecia, la Italia vaticana… Entre los autores, Guido Crepax, el creador de Valentina, es un maestro. Estéticamente es muy experimental y tiene el erotismo añadido, pero con muy buen gusto.

No. 5 Prácticas sexuales desconocidas. Algunas estremecen. El dipoldismo (“excitación sexual producida por el maltrato a niños”), por ejemplo, que viene de un hombre, Andreas Dippold, que torturaba a sus alumnos con duchas de agua fría, con pinchos… se conoció porque uno de los chicos murió. Me estremecieron las relacionadas con la violencia, me producían desazón, no es mi rollo. He descubierto cosas, por ejemplo, que en las prácticas sadomasoquistas se ponen máscaras de látex para no ver la cara de sufrimiento de la víctima y no refrenarse al torturarla. Las voces que más me turbaron son las de la violencia, la crueldad, la tortura. La flagelación, que comenzó como una práctica religiosa, fue cambiando cuando se comenzó a hacer con la gente desnuda. (vía Público)

2 comentarios el “5 rasgos del cómic erótico

  1. […] Erika Lust es la autora de los libros Porno para mujeres, Por qué las suecas son un mito erótico, La biblia erótica de Europa y Love me like you hate me. Ha recibido numerosos premios internacionales por sus producciones […]

  2. […] en 1971, estudios como Toei y Nikkatsu comenzaban la producción de su propio tipo de pinku eiga, Pinky Violence la primera, Roman Porno la segunda. Mientras que la realización de filmes de pinky violence por parte de Toei solo duró hasta finales […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

A %d blogueros les gusta esto: