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El adiós a un gigante: 5 razones por las que el legado de Michel Rolland es inmortal


Hoy, el mundo del vino hace una pausa. La confirmación de la partida de Michel Rolland a causa de un infarto marca el fin de una era. Amado por muchos, criticado por otros, pero ignorado por nadie, Rolland fue el enólogo que redefinió nuestra forma de entender, hacer y beber vino en las últimas cuatro décadas. Aquí te contamos su imborrable y polarizante huella
Nacimiento del «Flying Winemaker». Desde su natal Burdeos, Rolland democratizó el conocimiento técnico llevando su experiencia al mundo entero. Popularizó la figura del enólogo consultor internacional, asesorando a cientos de bodegas en más de 20 países y elevando drásticamente el estándar de calidad global.

Consagración de Argentina. Su llegada a Cafayate en los años 80 cambió las reglas del juego para el vino sudamericano. Pero fue su visión monumental en el Valle de Uco, con el desarrollo de proyectos icónicos como Clos de los Siete, lo que catapultó definitivamente al Malbec y a Argentina hacia el segmento del lujo mundial.

Revolución técnica en la bodega. Rolland fue un defensor incansable de la madurez fenólica, la rigurosa mesa de selección y el uso de barricas de madera nueva. Además, impulsó como nadie técnicas como la microoxigenación. Su objetivo era claro: domar los taninos desde temprano para lograr vinos sedosos, de color profundo y de una consistencia impecable.

Era de la «Parkerización». Su profunda sintonía con el paladar del crítico estadounidense Robert Parker moldeó el gusto de toda una generación. Juntos, consolidaron el éxito comercial de vinos corpulentos, de fruta muy madura y texturas aterciopeladas que dominaron el mercado y acumularon innumerables puntajes perfectos.

Personalidad inquebrantable ante la polémica. El famoso documental Mondovino (2004) lo retrató como el villano que «estandarizaba» el sabor del vino mundial. Fiel a su estilo carismático, directo y seguro de sí mismo, nunca se disculpó. Para Rolland, no existía tal estandarización, sino la erradicación de los defectos enológicos; defendía férreamente que un vino técnicamente perfecto permite que su origen brille con más fuerza.
Para el consumidor que busca vinos con denominación de origen, de bodegas reconocidas o con historias interesantes, hoy es imposible descorchar una botella de alta gama sin sentir, directa o indirectamente, la influencia de su genio.

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