Deja un comentario

3 razones para regresar a la obra de Juan Carlos Onetti

3 razones para regresar a la obra de Juan Carlos Onetti

La vigencia de la obra de este escritor uruguayo en sus cuentos y novelas es innegable, sin embargo, si todavía eres una de las personas que tienen a este grande escritor en su lista de pendientes, acá te contamos por qué debes comenzar tan pronto como puedas a disfrutarlo

No. 1 Amplio reconocimiento. Su narrativa, paralela a la del llamado boom latinoamericano pero al mismo tiempo diferenciada del mismo, fue mejor valorada a partir de los años sesenta. Augusto Roa Bastos lo calificó como el clásico por antonomasia de las letras hispanoamericanas contemporáneas; Carlos Fuentes describió sus novelas y cuentos como piedras de fundación de nuestra modernidad, y Julio Cortázar lo llamó el más grande novelista latinoamericano. El crítico uruguayo Fernando Ainsa lo celebró en su libro Las trampas de Onetti (Alfa, 1970), y luego el mexicano Fernando Curiel profundizó en su obra en su libro Onetti: calculado infortunio (Premia, 1984). Años después, Augusto Monterroso dio testimonio del paso de Onetti por México en una entrevista publicada en su libro Pájaros de Hispanoamérica (Alfaguara, 2001), y el mismo Fernando Curiel logró una de las apreciaciones críticas superiores de la obra onettiana en su libro Santa María de Onetti. Guía de lectores forasteros (UNAM, 2004), un estudio a caballo entre el análisis estructural y académico y la crítica pasional y emotiva, donde no deja de señalar la superficialidad de ciertas afirmaciones del español Muñoz Molina sobre la obra del uruguayo.

No. 2 Particular mirada acerca del sentido de la ficción. En 2008 Alfaguara editó un libro crítico llamado a ser definitivo, por la calidad de su autor, en la valoración de la peculiar obra El viaje a la ficción. El mundo de Juan Carlos Onetti, de Mario Vargas Llosa. Este dilatado ensayo sobre la obra de Onetti es una lectura personal y no un libro académico o de erudición sobre «una de las obras más valiosas que ha producido la literatura de nuestro tiempo», advierte Vargas Llosa para luego ubicar con plena certeza a Onetti como el primer escritor latinoamericano moderno por sus estrategias narrativas, su repelencia al provincianismo y localismo pragmáticos, por su creación personal de un estilo y un mundo literarios, por su absoluto desencanto y su pesimismo universal. En los cuentos y novelas de Onetti está presente siempre la huida de sus personajes de una vida infeliz hacia la vida imaginada de la ficción y la representación. La emblemática invención onettiana de la ciudad de Santa María sería la expresión acabada de este imaginativo viaje escapista de la realidad, emprendido por personajes atormentados por la insatisfacción y la mezquindad de una vida vulgar y convencional, o dolorosa y sufrida, o mediocre e infeliz, donde rige el símbolo odioso de todos los hombres de éxito y de poder, para Onetti seres inauténticos, representantes de un papel funambulesco —social, cultural o político—, lo cual los vuelve aún más ridículos y despreciables.

No. 3 La vida breve. El recurso de la huida a la ficción alcanzaría su expresión literaria definitiva en la novela La vida breve. En ella, su protagonista, José María Brausen lleva una vida en apariencia tranquila pero marcada por la trágica enfermedad de su mujer, sometida a frecuentes y mutilantes operaciones; por ello Brausen ambiciona otra vida, quiere simplemente ser otro. En su fuga se convierte en amante de una vecina hasta mudarse a su departamento y, finalmente, descubrir la escritura como redención y posibilidad de creación de ese ambicionado mundo personal y diverso. Brausen-Onetti-Dios crea así la ciudad de Santa María, de la que derivará un universo literario completo, interconectado orgánicamente y continuado en sus siguientes relatos y novelas. Un escenario narrativo poblado por personajes característicos, los cuales viven, cambian, desaparecen y reaparecen a la manera balzaciana a lo largo de la extensa obra, pero sólo eso asemeja al drama onettiano con la comedia del francés, en tanto la literatura de Onetti no es tumultuaria ni masiva, se sucede en pequeños cuadros escénicos aislados, a veces en monólogos un tanto distantes del acontecer social, marginados del flujo de la historia, sucedidos en una realidad paralela y autónoma. (vía Astucias literarias)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: